El embargo de la herencia yacente

La denominada herencia yacente, es aquella cuya aceptación por parte de los herederos todavía no se ha producido, bien porque no se haya realizado la partición de la herencia por el contador partidor designado en el testamento del causante o bien judicialmente o bien porque los propios herederos y legatarios así lo hayan dispuesto, postergando ese momento a un tiempo futuro, pero como tal, con personalidad jurídica y por tanto con derechos, obligaciones y susceptible de ser embargada bien por un acreedor del finado o bien por un acreedor que lo que pretende es embargar el derecho hereditario de alguno de los herederos si la aceptación llega a producirse o, en caso contrario por ministerio de la ley.

En Sanz Corporación expertos en herencia yacente, sucesiones intestadas, adoptamos las medidas tanto cautelares como de garantía al objeto de minimizar e individualizar a quien corresponde asumir cada una de las cargas de la misma, tanto dando cumplimiento a la voluntad del testador como realizando un estudio pormenorizado al objeto de adoptar la fórmula fiscal más ventajosa para los herederos. Desde la última modificación fiscal en materia de sucesiones, Ley 26/2014, en relación a los impuestos de la herencia, se hace imprescindible que el tiempo de existencia de la herencia yacente sea extremadamente corto puesto que las consecuencias fiscales y de bonificaciones así lo aconsejan, imponiendo en caso contrario, sanciones e importantes pérdidas de exenciones de pago que en algunos casos hacen que la aceptación de la herencia resulte tan gravosa que se torne incluso aconsejable renunciar a la misma por las consecuencias jurídicas que conllevan.